Consiste en trabajar disfunciones articulares de la columna vertebral, miembros superiores e inferiores a través de manipulaciones y otras técnicas manuales con el fin de recobrar rangos de movilidad concretos y normales perdidos para cada único paciente.

Como muchos descubrimientos el de esta técnica fue casual. Lo realizo A.T. Still a finales del siglo XIX cuando bajo su sorpresa curó a un niño de disentería hemorrágica practicándole unas movilizaciones en la espalda, con lo que dedujo que de la función de la estructura ósea afectaba al funcionamiento de otros sistemas como el orgánico o el circulatorio, por lo que se trataba de una técnica holística (de todo el cuerpo), que podía influir en el mecanismo de autorregulación del cuerpo.

 

El movimiento es vida, y la vida es movimiento. Estamos diseñados para ello y con la osteopatía se puede recobrar el movimiento perdido de nuestra estructura corporal debido al sedentarismo, mala higiene postural, gestos repetitivos lesivos, etc.